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Firmar la petición

Pide al Dalai Lama que permita la libertad religiosa

La política del lama – liberación de la droga

La siguiente información ha sido preparada por la Western Shugden Society basándose en libros tibetanos escritos por diferentes autores. El objetivo de revelar esta información es animar a todas las personas a dejar de tomar la «droga» de la «política del lama», lo cual significa dejar de seguir la «política del lama». En este contexto, lama se refiere al quinto, decimitercero y decimocuarto Dalai Lamas. La política de estos lamas ha consistido en utilizar la religión para fines políticos causando sufrimiento a millones de personas de generación en generación. Debido a la política del quinto Dalai Lama consistente en mezclar la política con la religión, las tradiciones nyingma, sakya y kagyu del budismo tibetano han degenerado con rapidez y, como resultado, durante siglos millones de seguidores de estas tradiciones han experimentado grandes dificultades. Hoy día algunos seguidores de estas tradiciones dicen que fueron los guelugpas los culpables de que sus tradiciones degeneraran, pero esto es incorrecto. Los mismos guelugpas tampoco tenían poder político. Fue el quinto Dalai Lama con su poder político el que impidió el desarrollo de las tradiciones nyingma, sakya y kagyu tanto a nivel material como espiritual.

El quinto Dalai Lama siempre mostró dos caras. Con una de ellas era un nyingmapa y con la otra un guelugpa. Sin embargo, en realidad no seguía ninguna de las dos tradiciones, sino que permanecía en una posición intermedia entre las dos y nunca encontró un camino espiritual puro. Lo mismo está ocurriendo con el presente Dalai Lama, que también muestra dos caras y tampoco ha encontrado un camino espiritual puro.

Cómo el quinto Dalai Lama alcanzó el poder político

El quinto Dalai Lama alcanzó el poder político gracias al gobernante mongol Gushri Khan, que lo ayudó a luchar en una guerra civil contra el Karma Tenkyong Uangpo, el gobernante principal del Tíbet. A petición del quinto Dalai Lama, Gushri Khan envió su ejército mongol al Tíbet y, como resultado, Karma Tenkyong Wangpo fue asesinado y el quinto Dalai Lama ganó la guerra. De este modo, el quinto Dalai Lama alcanzó el poder político como gobernador del Tíbet. Esta es una muestra de la naturaleza de la «política del lama». El quinto Dalai Lama era un monje budista ordenado que tenía el compromiso de no hacer daño a los demás, incluyendo no matar ni robar. Por lo tanto, actuó directamente contra las leyes espirituales del budismo.

En sus enseñanzas, estos tres lamas –el quinto, el decimotercero y el decimocuarto Dalai Lamas– hablan de la compasión, pero siempre se han comportado como dictadores, causando innumerables problemas en sus respectivas sociedades. Sin embargo, debido a las creencias religiosas extremas y la fe ciega, muchas personas todavía creen que estos lamas son seres sagrados. En la sociedad tibetana, si alguien tiene opiniones o intenciones diferentes de las de estos Dalai Lamas, son inmediatamente acusados de no ser tibetanos; son criticados, amenazados y expulsados de la sociedad. Esto es lo que está sucediendo hoy día con los practicantes de Shugden, lo cual demuestra que esta «política del lama» es peor para la sociedad que el problema de las drogas. Nadie puede solucionar los problemas causados por la «política del lama» a menos que cambie el propio lama.

El quinto Dalai Lama fue el que instauró esta política del lama, la cual llamó «la unión de la política y la religión». La naturaleza de la «política del lama» es engañosa; su función es confundir a la gente y utilizar la religión para fines políticos. Es como un arco iris, que desde lejos resulta muy bonito, pero al examinarlo de cerca demuestra estar completamente hueco y vacío. Los únicos sostenedores del linaje de la política del lama instaurada por el quinto Dalai Lama son el decimotercero y el decimocuarto Dalai Lamas, y de sus políticas, la del presente Dalai Lama es la peor.

En los tiempos del quinto Dalai Lama vivía un lama llamado Ngatrul Dragpa Gyaltsen, que fue reconocido como una emanación del Buda de la Sabiduría. Muchas personas alrededor de todo el Tíbet tenían una gran fe en Ngatrul Dragpa Gyaltsen y el gobernante mongol Gushri Khan le mostraba una especial devoción. Debido a ello, aunque el quinto Dalai Lama tenía poder político, Ngatrul Dragpa tenía poder espiritual. Estos dos lamas tenían diferentes opiniones e intenciones; Ngatrul Dragpa rechazaba la política del lama de la unión de la religión y la política. Él quería que el budismo se mantuviera puro sin ser utilizado para objetivos mundanos, pero el quinto Dalai Lama se oponía a esto. Temeroso de que Ngatrul Dragpa le arrebatara su posición de quinto Dalai Lama con la ayuda de los ministros del gobernador mongol, el quinto Dalai Lama y sus ministros asesinaron en secreto a Ngatrul Dragpa. Muchos tibetanos creen que luego Ngatrul Dragpa apareció como una deidad llamada Doryhe Shugden para proteger el budismo puro e impedir que fuera utilizado para objetivos políticos. Esta creencia está basada en compromisos hechos por el mismo Ngatrul Dragpa mientras vivía y en numerosas predicciones.

A continuación, el quinto Dalai Lama empezó a tener muchas dificultades y a recibir señales poco propicias. Como resultado creyó que Ngatrul Dragpa se había convertido en Shugden para vengarse y tenía miedo de que ahora fuera a matarlo. El quinto Dalai Lama primero buscó refugio en otros lamas y les pidió que quemaran a Shugden con una práctica ritual de fuego mágica que, por supuesto, falló. Entonces, durante mucho tiempo recitó oraciones con intensidad a su propio protector, el espíritu Nechung, para eliminar a Shugden, pero los malos augurios y las alucinaciones aumentaron incluso más. Finalmente se dio cuenta de que había cometido un gran error al oponerse a Ngatrul Dragpa. Arrepintiéndose de sus acciones anteriores, comenzó a respetar las instrucciones de su Guru Raíz, el primer Panchen Lama, que indicó que el continuo mental de Ngatrul Dragpa era el mismo que el de los grandes seres Sonam Dragpa, Duldzin Dragpa y Yhe Tsongkhapa Losang Dragpa. Con gran arrepentimiento, el quinto Dalai Lama confesó sus malas acciones y, reconociendo a Shugden como una Deidad iluminada, finalmente decidió confiar en él. Para su práctica diaria, el quinto Dalai Lama escribió una oración de súplicas a Shugden titulada lhun drub do ma#. Más tarde ordenó construir un templo en Lhasa en su honor llamado Trode Khangsar en el que hay una estatua de Shugden y un altar dedicado a él.

A la luz de esta historia verdadera podemos ver cómo el presente Dalai Lama está actuando de manera completamente contraria al quinto Dalai Lama. Debido a la ignorancia, el quinto Dalai Lama primero rechazó a la Deidad iluminada Shugden, pero después esta ignorancia fue sustituida en su mente por la sabiduría y entonces creyó y confió en Shugden durante el resto de su vida. Por el contrario, el presente Dalai Lama primero confió con su sabiduría en la Deidad iluminada Shugden, pero luego, después de recibir consejos del malvado oráculo del espíritu Nechung, esta sabiduría ha sido sustituida en su mente por la ignorancia. Utilizando su poder político, ahora ha impuesto una prohibición sobre la práctica de Doryhe Shugden causando sufrimiento a millones de personas. A pesar de este cambio de comportamiento, el presente Dalai Lama todavía afirma públicamente que rechaza a Shugden porque sigue los pasos del quinto Dalai Lama. Esto es claramente falso.

Los practicantes de Shugden desean practicar la tradición guelug de forma pura sin mezclarla con la tradición ningma; por esta razón, el presente Dalai Lama asegura que los practicantes de Shugden son sectarios. En realidad, los nyingmapas también quieren practicar su tradición de forma pura sin mezclarla con la guelug. Y lo mismo ocurre con los sakyapas y los kagyupas. Por lo tanto, según los propios argumentos del Dalai Lama, los nyingmapas, sakyapas y kagyupas también deberían ser sectarios; pero él dice que solo los practicantes de Shugden lo son. De este modo podemos comprobar lo deshonesto y tramposo que es. Lo que el presente Dalai Lama realmente desea es convertirse en el líder de todas las tradiciones del budismo tibetano y hacer que los practicantes de todo el mundo sigan solo la nueva tradición que él mismo ha creado. De este modo eliminaría de manera natural los linajes y las bendiciones puros de las tradiciones nyingma, sakya, kagyu y guelug; esto sería una gran pérdida. Por esta razón, la Western Shugden Society anima a todas las personas a dejar de tomar la droga de la «política del lama».